[ Content | View menu ]

probando

June 1, 2009

esto es una prueba.

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Fusce nibh nunc, mattis sit amet varius et, ullamcorper feugiat risus. Praesent et iaculis nisl. Duis nec neque leo, non ornare nisl. Fusce arcu ligula, blandit nec facilisis non, bibendum non felis. Pellentesque et tincidunt nulla. Curabitur bibendum imperdiet lorem a malesuada. Maecenas gravida mauris et sem dictum sed ornare nibh sodales. Etiam nulla lectus, commodo at pulvinar sit amet, gravida non ligula. Maecenas elementum fringilla arcu eu ultricies. Nunc non leo in ligula ullamcorper pharetra. In id risus aliquam massa mattis commodo quis in sapien. Suspendisse ut turpis sit amet eros ultricies rhoncus. Sed facilisis adipiscing neque, sit amet mattis enim rutrum in. Quisque tincidunt odio et nisl ornare egestas. Aenean lacinia justo non nulla faucibus et mollis dui tempor. Fusce ac arcu vel metus sodales facilisis.

Pellentesque habitant morbi tristique senectus et netus et malesuada fames ac turpis egestas. Quisque fermentum commodo metus, ut suscipit felis congue et. Quisque commodo dolor bibendum purus lacinia suscipit in at quam. Nulla semper tristique porttitor. Nam convallis, sapien nec mollis sagittis, quam libero varius augue, vel ornare magna nulla nec nibh. Aliquam venenatis risus id magna fermentum molestie. Etiam lorem mauris, elementum eget consequat ut, blandit nec erat. Nam pharetra fermentum lacus, ultricies volutpat nibh lobortis vel. Curabitur nisi ligula, posuere eget volutpat quis, interdum sed neque. Sed libero magna, tempor vitae cursus quis, tristique non justo. Fusce purus velit, egestas vel lacinia in, rutrum vel risus. Sed ut dui mi. In feugiat nulla eu arcu scelerisque ultricies. Class aptent taciti sociosqu ad litora torquent per conubia nostra, per inceptos himenaeos. Cras eget libero urna. Morbi id neque quis augue euismod convallis vel non urna. Nam in orci justo, vitae fermentum libero.

3D - 1 Comments

La teoría de la escalera

May 3, 2009

escalera

– “En la vida el margen de confianza que te dan es un tanto más o menos fijo”

La frase no es mía, es de Daniel Sánchez Crespo y la pronunció durante una conferencia del Gamelab del 2004 titulada “La Industria del videojuego” para introducir a los oyentes en su explicación de “La teoría de la escalera”, algo así como una fórmula para alcanzar objetivos usando el sentido común.

Esta teoría, junto con alguna que otra cosa más, deberían enseñarla en los colegios. En el fondo no es más que un método sencillo para obligarnos a medir nuestras probabilidades de éxito, enseñarnos a ajustar nuestras expectativas y educarnos para tener la paciencia que requiere cualquier proyecto que merezca la pena.

La esencia de la teoría es que si tienes un objetivo elevado, difícilmente lograrás alcanzarlo de un solo salto; tendrás que fabricar una escalera y subir por ella peldaño a peldaño, hasta llegar al último.

Esto mismo se puede aplicar cuando la consecución de tu objetivo depende en parte de que otras personas confíen en tí. En ese caso, lo que la teoría viene a decir es que será complicado que alguien te conceda un margen de confianza demasiado grande. Si tenemos en cuenta que con cada peldaño que subes eres más confiable y que el riesgo que los demás asumen contigo será siempre un tanto más o menos fijo, de lo que se trata es de subir hasta un peldaño de la escalera en el que el riesgo que se esté corriendo no exceda un determinado margen de seguridad. Para que nos entedamos, lo que la teoría lo que nos está diciendo es que las personas a la hora de otorgar confianza funcionamos como los bancos.

Eso es así: Los bancos son entidades que, entre otras actividades, se dedican a prestar dinero a sus clientes a cambio de una rentabilidad. Bien, resulta que para que un banco le preste una cierta cantidad de dinero a una persona necesita “confiar” en que esa persona podrá devolver tanto el préstamo como los intereses asociados a éste. A mayor cantidad de dinero, mayores “garantías” solicitará el banco para conceder un préstamo y cuando estas garantías no se tienen, lo que el banco suele hacer es minimizar el riesgo de la operación limitando el margen de confianza, es decir, prestando menos dinero y subiendo el interés. Cuando una operación implica ya demasiado riesgo, el préstamo directamente se deniega.

Como decía, los humanos funcionamos igual respecto a la confianza. Cuando alguien viene y nos pide un poco de confianza, por ejemplo para que invirtamos en un negocio, evaluaremos y ajustaremos el riesgo de la inversión -hay quien llama a esto prudencia- y sólo seguiremos adelante, sólo “prestaremos” nuestra confianza cuando lo que podemos ganar compensa el riesgo a asumir. Exactamente igual que los bancos.

Recientemente he tenido oportunidad de comprobar lo cierta que es esta teoría, pues me he encontrado con algo que siempre duele: no conseguir la confianza de otros bancos (perdón, quería decir personas) para invertir en un proyecto que inicié hace unos días.

Y lo que más me ha dolido no ha sido que estas personas (con las que considero que tengo una buena amistad) no quieran participar en mis proyectos, sino la sensación de que el margen de confianza que me han concedido es muchísimo más bajo de lo que nunca habría imaginado.

Tras racionalizarlo, ya no duele. Cuando las opiniones de otras personas suelen ser contrarias a las mías, intento reflexionar sobre ello y a menudo descubro que tienen razón al menos en parte de sus argumentos. En este caso también lo hice y llegué a darle vueltas a la idea de que si varias personas no daban -literalmente- dos duros por mi proyecto podría ser que realmente el proyecto no los mereciera e incluso que yo mismo no estuviera haciendo bien mi trabajo como responsable del mismo.

Pero al final, nada de eso. Ni he hecho mal mi trabajo, ni estas personas tienen el conocimiento del mercado necesario para poder evaluar la rentabilidad del proyecto. Quiero pensar que todo es una cuestión de confianza hacia mi persona (seguramente no creen que quiera y pueda hacerles ganar dinero), porque sería muy triste explicar su comportamiento recurriendo al último de los argumentos que quedan: el miedo.

No voy a perder ni un segundo intentando convencerles de que se equivocan, no serviría de nada. Ante la imposibilidad de tratar este asunto con la objetividad necesaria, la conclusión a la que he llegado es que el tiempo le dará la razón a quien la tenga.

Business, Personal, Projects - 5 Comments

Cambios (3) : Rey

April 30, 2009

– La pregunta, Raymond, era: ¿qué te hubiera gustado ser? …

Hace un tiempo, cuando comencé a seguir lo que ciertos emprendedores de renombre escribían en sus blogs, me encontré con una pregunta a la que muchos de ellos se referían con frecuencia y sobre la que yo mismo también llegué a escribir aquí:

¿Quieres ser rico o rey?

Mi conclusión en aquel post era que elegiría ser rico hasta que aprendiera a ser rey. Hoy, casi un año después, tengo que decir que no pienso igual y que me parece que aquel post lo escribí de cara a la galería: argumentos fundamentados en el miedo para llegar a una conclusión de conveniencia.

Para empezar, pienso que la pregunta tiene trampa porque no siempre es cierto que ambas posturas sean mutuamente exclusivas (si eres rico no puedes ser rey, y si eres rey no puedes ser rico). Lo que esta pregunta hace es simplificar convenientemente la cuestión apoyándose en el hecho de que en la mayoría de los casos, los reyes ricos (los que han sabido ganar dinero dirigiendo) suelen hacerlo mejor que los reyes a secas. Mi conclusión es que no hay que tomarse una pregunta así al pie de la letra y mucho menos sabiendo que siempre te la hará algún rey rico…

Hoy lo que quiero es hacerme rico siendo rey, y me importa una mierda si esto va en contra de lo establecido.

Elegir ser rey para mi significa aceptar la responsabilidad de mis actos y ser todo lo dueño de mi destino que puedo llegar a ser. Significa acertar y significa equivocarse, es decir, reir y llorar, llenarse de orgullo y aprender… en una palabra, vivir.

Y eso no hay dinero que lo compre. El dinero, por mucho que lo necesite (y creedme, en estos momentos lo necesito más que nunca) nunca podrá darme la satisfacción que me proporciona saber que estoy haciendo con mi vida justo lo que quiero hacer.

Sé de lo que hablo: he tenido dinero, he tenido una vida cómoda con un sueldazo a final de mes y sin embargo a menudo me sentía derrotado, esclavo y desgraciado por estar tan alejado del camino que realmente me hubiera gustado seguir.

Ahora tengo una pequeña empresa, trabajo mucho, gano poco dinero (de momento) y soporto el endeudamiento de una anterior vida demasiado cómoda, pero joder, hago las cosas a mi manera y me siento de maravilla conmigo mismo.

No sé hacia dónde me llevará el camino que he elegido. Puede que nunca llegue a hacerme rico, puede que incluso lo acabe pasando mal durante una buena temporada… en realidad no me preocupa: si alguna vez me hago rico no será a costa de renunciar a mis sueños.

Change, Entrepreneurship, Personal - 3 Comments

cambios (2) : nocturno

April 25, 2009

Ahora duermo por el día y trabajo por las noches.

Esto más que un cambio ha sido un “dejar de luchar” contra lo inevitable al comprobar por enésima vez que mi rendimiento es mucho mejor cuando hago coincidir mi jornada laboral con la madrugada.

No es sólo ese el beneficio que obtengo, también me encuentro menos estresado y supongo que lo uno con lo otro es lo que me está permitiendo dormir cada vez mejor: sueños profundos y reparadores de los que despierto de buen humor y con ganas de seguir haciendo cosas.

El gusto por la noche viene de lejos. Ya de pequeño solía estar hasta altas horas de la madrugada con el Spectrum aprovechando que mis padres también eran un poquito noctámbulos (radioaficionados) y me lo permitían.

La cosa evolucionaría hacia el desmadre total unos pocos años después, en la época del Amiga y la demoescena, debido a que tenía el instituto por las tardes y como estudiaba lo justo (más bien nada), podía permitirme el lujo de pasarme hasta las 8 de la mañana liado con el ensamblador o alguno de los 700 juegos que tenía. Fue en esa época cuando empecé a quedarme dormido en las clases y a tener que dar explicaciones acerca de mis ojeras.

El caso es que desde entonces he estado siempre luchando contra mi tendencia a quedarme despierto por las noches para intentar tener un horario de persona normal “más conveniente”. Esta es la primera vez que decido dejar de luchar contra ello para hacer justo todo lo contrario: preocuparme de mantenerlo.

Y es que el problema de ponerse un horario diferente al del resto de los mortales es que su mantenimiento requiere de muchos otros cambios: alimentación, costumbres… y en algunos casos hasta una planificación concienzuda de aquellas tareas que deben realizarse en los horarios en los que los “nocturnos” debemos estar durmiendo.

Lo primero que he empezado a trabajar es el tema de la alimentación pero me está costando un poco cambiar el chip porque ahora por ejemplo mi comida más fuerte tiene que ser la cena, mientras que el desayuno debe ser más bien ligero, y claro, mi organismo no está acostumbrado.

Confío en que poco a poco consiga adaptarme y en cuanto lo haga, lo siguiente será determinar cuál es la mejor hora para hacer ejercicio, cosa que también necesito para funcionar bien. Lo último y no menos importante será regular el horario de sueño, que de momento es bueno pero un poco irregular. El objetivo será conseguir dormir todos los días a la misma hora e igual número de horas.

En fin, ya os contaré qué tal funciona todo esto. De momento lo que sí puedo afirmar es que estoy notando una gran mejora en mi rendimiento laboral y sólo por eso ya merece la pena todo el esfuerzo.

Cambio, Personal - 3 Comments

cambios (1) : switcher

April 23, 2009

“Nos guste o no, todos acabamos cambiando”.

Aquí comienza una pequeña serie de posts en la que os contaré cuáles han sido mis últimos cambios. Hoy empezaremos recordando un bonito post que escribí el año pasado:

Mayo 2008: por qué no soy un switcher (capítulo 1)

La realidad es que seguramente no habrá un segundo capítulo de aquel post. Hoy por hoy me considero un switcher porque disfruto trabajando con mi iMac 24″ mientras mi portátil VAIO con Windows Vista se ha convertido en una cosa negra que acumula polvo y necesita que se le haga un backup (para pasar los datos al iMac, como habréis adivinado). Ah, por cierto, vendo un portátil… ;)

Yo era muy windowsero, tanto que me había acostumbrado a considerar ciertas cosas (lentitud de las aplicaciones, inestabilidad, mal gusto…) como normales e incluso aceptables. No empecé a usar MacOSX porque no estuviera cómodo con Windows, lo estaba. Empecé a usar MacOSX primero por curiosidad (venía con el iMac) y luego por obligación (las herramientas de programación oficiales para iPhone sólo están disponibles para MacOSX) y en ambas etapas pasé por momentos de gran resistencia: simplemente me veía incapaz de adaptarme a ciertas cosas de Leopard y siempre encontraba razones para volver a Windows.

No obstante, seguí erre que erre usando MacOSX a pesar de todo porque realmente me estaba tomando en serio lo del desarrollo para iPhone y en el fondo sabía que sería mucho más productivo si conseguía adaptarme de verdad a la nueva filosofía y todas sus mierdas (yo las llamo así). No lo dejé, el tiempo pasó y finalmente logré vencer la resistencia.

Era el asunto del teclado. Yo me dedico sobre todo a programar y a escribir incoherencias en algún blog que otro, por tanto uso mucho más el teclado que el ratón y me gusta que ciertas cosas se hagan mediante ciertas combinaciones de teclado y no mediante otras o lo que es peor, mediante el uso “por cojones” del ratón, algo que para mi desgracia parece ser la tendencia en Mac.

Sólo necesité dedicar un poco de tiempo: primero para probar teclados Windows y después, viendo que eso no resultaba, para investigar algunas aplicaciones de macros que me permitieran trabajar con el grado de comodidad que necesitaba. Costó, pero al final encontré una que me permitía tener el teclado exactamente como quería aparte de otras pijadas. Esta aplicación, llamada Quickeys X3, es la auténtica responsable de que yo sea un switcher y resulta tan útil que el tito Jobs se debería plantear seriamente incluirla en próximas versiones de su sistema.

Pues bueno, vencido este punto de resistencia, todo lo demás fue fácil: se abrió ante mi un paraíso de usabilidad y buen gusto (es francamente difícil encontrar aplicaciones “feas” para MacOSX) y poco a poco me fui haciendo con un arsenal de aplicaciones (quizás algún día escriba otro post con toda la lista) que suplieron todas y cada una de mis necesidades. Hoy puedo decir que estoy bastante contento; siento que he salido ganando con el “salto”.

En fin, hasta aquí el informe sobre el primero de mis cambios. Quisiera terminar diciendo que lo que dije en aquel post lo mantengo: MacOSX no es ni mucho menos la panacea que mucha gente se empeña en vendernos. Tiene cosas realmente buenas y en mi opinión es superior en muchos aspectos a Windows pero también tiene fallos y le faltan cosas. Lo bueno es que algunas de esas cosas las podrás suplir si encuentras el software adecuado, lo malo es que necesitarás dedicarle tiempo y es posible que muchas veces acabes perdiendo la paciencia y prefieras volver a lo malo conocido…

Como dijo el sabio Norkstyle:
“Tú sabrás lo que ganas y lo que pierdes”.

Apple, MacOSX, Usability - 0 Comments

¿Y qué?

April 22, 2009

piano

[Ah, es verdad, yo tenía un blog…]

Mis disculpas a todos y todas las que alguna vez se habrán pasado por aquí para verificar que el vago de xeleh seguía sin poner una miserable línea nueva en el blog de las minúsculas, ese tan blanquito.

Qué gracia, me estoy acordando ahora de que en realidad la última vez que entré aquí fue para mirar un comentario que me había dejado un amigo en plena borrachera porque me quería decir algo y no se acordaba de mi correo… para eso, señoras y señores, ¡para eso sirven los blogs realmente! :)

Disculpas aparte, lo cierto es que he estado bastante liado y también bastante perdido. Lo uno consecuencia de lo otro y viceversa. Como en toda vida, en la mía también ocurren cosas inesperadas que requieren decisiones y, si bien es cierto que jode tener que tomar ciertas decisiones, también lo es que algunas pueden ser realmente liberadoras.

Yo he tomado recientemente una de estas y me apetece contarlo aquí. Pero antes de nada y por si os habéis perdido los anteriores capítulos y no os apetece retroceder en el blog, os haré un resumen rápido de lo que llevamos de serie: [previously, on xeleh’s life…] el verano pasado llegué a la catarsis; decidí dejar mi trabajo, me tomé unas vacaciones y a finales del año pasado comencé con la aventura de convertirme en un desarrollador de software independiente especializado en desarrollo para iPhone.

Desde entonces he trabajado en ello como buenamente he podido, es decir, lidiando con grandes dosis de presión, incomodidad y desesperación. Eso es más o menos lo que sientes cuando te metes en una carrera y te das cuenta de que todos corren más que tú no porque sean mejores atletas sino porque tú estás corriendo con un piano de cola atado a la espalda. Parecido debe ser el peso que llevo soportado hasta el momento: fueron muchas malas decisiones consecutivas.

La realidad es que hasta ahora he ido a un ritmo muy lento. Sí, tengo desde marzo un producto publicado en la AppStore pero como para mi nunca fue otra cosa que mi “hola mundo” para iPhone, francamente tampoco le doy mayor importancia… de hecho, alguna vez he llegado a pensar que me habría ido mejor si no me hubiera marcado como objetivo desarrollar una primera aplicación tan “simple” pues las consecuencias inmediatas no fueron buenas.

Y es que a partir de la publicación de Bingo Touch entré en una extraña dinámica; una especie de parálisis por análisis originada en un conflicto de intereses: me propuse no dejar de avanzar al mismo tiempo que me exigía a mí mismo acertar -sin margen de error posible- con la dirección hacia la tenía que avanzar para que el negocio prosperara. Todo ello, además, mientras luchaba contra algunos de mis principios, pelea en la que uno, por cierto, siempre acaba perdiendo. En definitiva, una completa y estúpida pérdida de tiempo.

Entonces llegó el punto de no retorno: durante mi parálisis ocurrió algo inesperado en el plano financiero y cagado (sí, cagado), tomé una decisión que en la práctica significaba tirar la toalla… [paréntesis: a ver, que levante la mano quien esté harto ya del estilo “misterioso” con el que escribo… vale, intentaré ser más explícito en adelante].

Pocos días más tarde me arrepentiría -hice “undo”- para poder descubrir que todo lo que había pasado hasta ahora tenía un sentido: probarme a mí mismo.

Los demás correrán más que yo ahora mismo, pero la carrera es larga y algo me dice que llegaré a la meta a pesar de la desventaja. Entonces me quitaré el puto piano de la espalda, descubriré con agrado que mis piernas son mucho más fuertes que antes e invitaré a todos a una ronda para celebrarlo…

La decisión que he tomado es no rendirme.

Business, Entrepreneurship, Personal, Projects, iPhone - 0 Comments

tres maestros

February 26, 2009

tengo más de 200 suscripciones en mi google reader: la mayoría me ayudan a perder el tiempo, una parte alimentan mi necesidad de información y sólo un puñado me hacen pensar realmente.

hoy quiero recomendaros que visitéis tres sitios donde escriben tres personas. tres personas a las que admiro profundamente. tres maestros:

el sentido de la vida
alfredo de hoces
joel on software

podriáis pensar que entre tanta suscripción habrá sido complicado elegir solamente tres. pero no, no lo ha sido.

Links - 2 Comments

desbloqueo

February 11, 2009

esta madrugada por fin he conseguido desbloquearme y me apetece contaros cómo ha sido el proceso. creo que como mínimo será entretenido y hasta es posible que productivo; ojalá alguien encuentre aquí alguna idea útil.

el primer paso, el paso clave, fue entender que lo que me pasaba realmente era que estaba bloqueado. ante situaciones así, las explicaciones que nos gustan son aquellas que no ponen de manifiesto nuestras limitaciones. yo también funciono así, por eso al principio simplemente achaqué mi falta de ideas y de ganas de “avanzar” a lo primero que encontré: cansancio acumulado, cambio de horario, conflictos personales…

y lo peligroso de esto es que si te quedas con esas explicaciones, los “remedios” que vienen a continuación (tomarse un día de descanso, incrementar tus salidas “sociales” o pasarte la tarde tirado en el sofá poniéndote al día con “lost”) podrían hasta considerarse buenos. pero no lo son. y no lo son por la misma razón por la que tomarse un almax es una chorrada cuando te duele la cabeza: porque no estás atacando al problema real.

pues bien, habiendo dado ya ese primer paso lo siguiente era analizar la situación en busca de posibles explicaciones. yo hice esto de dos maneras: escribiendo acerca de lo que me pasaba (porque suelo reflexionar cuando escribo aunque parezca mentira) y hablando de ello con personas que pudieran aportarme puntos de vista distintos.

al principio pensé que, tardara más o tardara menos, a base de insistir mi análisis daría con las causas reales, pero después, una vez hube publicado el post, caí en la cuenta de que estando con tal bloqueo mental, tampoco era una gran idea exigirle tanto a mi cerebro: tenía que hacerlo paso a paso, emprender acciones para desbloquearme un poco y, conforme mi claridad de ideas volviera, proseguir con análisis cada vez más profundos.

y eso hice: el siguiente día lo dedicaría por entero a realizar pequeñas acciones con el objetivo de desbloquearme al menos lo justo y necesario para motivarme a seguir.

empecé por subir la persiana de mi habitación para ser despertado por el sol en vez de la maldita alarma del iphone, fui a desayunar a mi cafetería preferida y después puse en práctica algunos consejos que una persona me dio sobre cambios en el entorno de trabajo reorganizando mi estudio de manera radical (y aprovechando de paso para limpiar a conciencia). el resto como siempre: después de comer y ver “padre de familia”, entrenamiento en el gimnasio (sitio donde uno puede entrar con bloqueo mental y pasar totalmente desapercibido).

serían ya las siete de la tarde cuando llegué a casa y nada nuevo ocurría. a pesar de los cambios seguía sin tener ganas de trabajar, cosa que en el fondo me temía… decidí no desesperarme. me senté a ver la tele, revisé el correo, ordené los libros… pero nada, nada de nada. la misma desgana. era como si en mi estudio me estuviera esperando uno de hacienda para ajustar cuentas, no quería ni asomarme.

llegaron las doce de la noche y yo seguía acoplado en el sofá y con pocas intenciones de volver al maravilloso mundo del desarrollo para iphone. me entró sueño mientras otro día se acababa sin vender una escoba (dicho popular equivalente a “sin poner una línea de código”) y entonces, justo entonces, ocurrió.

cuando comenzaba a incorporarme con la intención de saltar del sofá a lo único mejor que eso que hay en mi casa (mi cama), encontré la motivación necesaria para retarme a mi mismo a aguantar toda la noche despierto delante del imac, a terminar el producto, a no rendirme… y aunque me caía de sueño, recogí mi propio guante.

y ese fue otro de los pasos fundamentales en esta historia, porque fue ese el momento exacto en el que vencí a la inercia. el resto fue sencillo y, tal y como predije, conforme me fui desbloqueando, las explicaciones al bloqueo comenzaron a revelárseme con total claridad.

lo del bloqueo era real, todo estaba ahí pero no era capaz de verlo. fue increíble comprender por fin cómo empezó todo… no fue el cansancio, no fue el entorno, no fueron los conflictos personales. de acuerdo, seguramente son factores que influyeron pero el desencadenante fue de nuevo mi gran asignatura pendiente: poca tolerancia a la frustración.

así fue. me frustré, llegué a un punto en el que no sabía seguir y dejé de trabajar autoconvenciéndome de que era lo mejor, de que con un poco de descanso encontraría las soluciones. luego, como he contado al principio, hice todo lo que tenía que hacer para seguir alimentando mi frustración hasta que llegó un momento que se me fue de las manos.

os parecerá increible, pero tras pasar un rato poniéndome al día con el trabajo compredí de repente que todo empezó en la hora y minuto en que encontré aquel par de problemas chungos en mi código, justo en la parte que creía que tenía más controlada y justo en la fase del proyecto que pensaba que tenía mejor encarrilada… simplemente no supe encajarlo.

un momento, ¿problemas en el código? amos, no me jodas… ¿y qué paso entonces con esa teoría de tu conflicto interno entre el trabajo y el abandono forzoso de algunas partes de tu vida? pues nada, no pasó nada. ese malestar seguirá ahí una temporada porque desde el principio he tenido claro que eso es lo que hay… como ya comenté en el post anterior, creo que esto lo tengo bien asumido.

a veces no hay opciones buenas y malas; hay opciones malas y opciones menos malas que finalmente se convierten en las buenas. yo ya sé que no puedo aspirar a tener todas las áreas de mi vida balanceadas y en perfecta armonía… alguna de ellas va a tener que perder para que otras ganen, pero es lo que tiene comenzar con unas cartas tan malas como las mías: me costará más ganar la partida.

vale, termino la historia. esta madrugada me sirvió para volver enfrentarme con esos problemas en el código que me detuvieron en seco y solucionarlos de un plumazo, quizás no de la mejor forma posible, pero sí de una forma que me permite seguir adelante… y eso es realmente lo único que importa ahora.

Personal - 6 Comments

bloqueo

February 9, 2009

llevo una semana con bloqueo mental.

he llegado a la conclusión de que se trata de un bloqueo mental selectivo porque realmente sólo está afectando a un área de mi vida, la del trabajo. por lo demás, yo sigo haciendo casi todas las cosas que he venido haciendo estos últimos meses, y algunas incluso con más entusiasmo que antes.

tal y como lo cuento. no hay depresión ni tristeza en mí y externamente nadie podría notar que me pasa algo. sólo hay dos síntomas: un incremento espectacular en mi tendencia a procrastinar en cualquiera de los pocos momentos en los que me animo a proseguir con las tareas de trabajo que dejé interrumpidas en un momento indeterminado de la semana pasada y, por supuesto, la consecuencia de esto último: un sentimiento creciente de culpabilidad.

no consigo entender qué me ocurre, no parece haber un detonante claro. llevo días pensando en ello y lo único que he obtenido hasta el momento es un puñado de conjeturas. ahora creo que quizás la clave sea asumir que lo que me ocurre es una consecuencia de varias causas combinadas, causas cuyo impacto potencial sobre mí probablemente había subestimado (me creo tan fuerte a veces…).

así por ejemplo, esta tarde un amigo me ha dicho que es posible que me encuentre saturado por el entorno; tener la oficina dentro de casa es algo que no todo el mundo lleva bien y aunque se consiga manejar durante una temporada, antes o después pasa factura…

quizás este amigo tenga razón, pero como decía antes, no creo que sea una única causa la que haya producido este efecto en mí.

debido a que no trabajo y como consecuencia tampoco realizo aquellas actividades que a modo de recompensa he hecho depender del cumplimiento del trabajo (como por ejemplo escribir en este blog), estos días me ha dado por pensar en esas partes de mi vida que siento que tengo abandonadas y la verdad, pensar en eso me genera una extraña clase de malestar.

por ello, creo que es posible que mi mente haya responsabilizado al trabajo de este abandono o falta de atención a otros aspectos de mi vida, y es posible que el bloqueo mental sea tan sólo una forma de autodefensa… si así fuera, existiría también un problema en mi memoria, o mejor dicho en el acceso de mi parte subconsciente a la memoria. y digo de mi parte subconsciente porque mi parte consciente sí que recuerda que ya hace tiempo llegué a la conclusión de que abandonarme voluntariamente en ciertas áreas de mi vida iba a ser simplemente inevitable teniendo en cuenta que no soy precisamente un mago de la gestión del tiempo y que los días siguen teniendo el mismo número de horas que antaño.

visto así, puede que en mi interior se esté debatiendo si comprender un sacrificio es lo mismo que aceptarlo… pero también puede que no esté ocurriendo nada de eso. estas son, en definitiva, algunas de las posibles causas que hasta ahora he identificado pero podría haber más y podría ser que esto ni fuera pasajero ni fuera sólo un bloqueo mental.

en cualquier caso dejaré hoy esto aquí escrito para que mis mecanismos de defensa se relajen (¿veis? escribo en el blog, todo está bien…) y sobre todo, para intentar explicar a todas aquellas personas que esperan algo de mí que en realidad sigo trabajando, sólo que la tarea que ahora me ocupa es comprender por qué últimamente no consigo trabajar.

Personal - 4 Comments

balance

December 28, 2008

interesante/mamarracho

termina este puto año y eso se merece unos párrafos. ha sido un año lleno de bajadas, de subidas, de cambios. ha sido el año en el que algunos reconocimos por fin que llevabamos en crisis demasiado tiempo y también el año en el que, después de muchas dudas, unos pocos decidimos hacer algo al respecto.

es mi caso. yo recordaré este 2008 como el año en el que renuncié al confort de una vida de esclavo moderno para intentar alcanzar mis sueños, para vivir una clase de vida distinta a esa que me enseñaron a considerar como la única posible.

un año duro, como podréis suponer, que sin embargo cierro con un balance positivo: incluso sin haber llegado a cumplir todos los objetivos que me había marcado, me siento satisfecho por haber logrado seguramente lo más difícil: seguir en el camino a pesar de todo.

he necesitado trabajar con una humildad que ni yo mismo creía posible en mí y he necesitado perderme para volverme a encontrar quizás demasiadas veces, pero todo ha valido la pena pues de todo he aprendido. de eso precisamente iba la parte fundamental de mis planes, esa que ahora tengo el gusto de anunciar que ya he cumplido, esa que alguna vez pensé que no podría cumplir.

queda mucho por hacer, luego prudencia. todavía no es el momento de soltar las carcajadas de “amo del mundo” -ya me gustaría a mí- pero lo que si os puedo decir es que cada vez me parece menos lejana esa vida que cada noche visualizo antes de dormir.

feliz 2009.

Personal - 6 Comments